Desde hoy Sherbrooke se convirtió en la tercera ciudad de Quebec en tener Street View en Google Maps. Las autoridades están felices porque esta herramienta es cada vez más utilizada por potenciales turistas en sus decisiones de viaje.Recuerdo que en Lima, por diferentes razones, recurría mucho al Google Maps y siempre me daba un salto por Sherbrooke. Cuando llegamos acá, muchas de las calles y avenidas se nos hacían familiares y es que las habíamos visto en las fotos que cuelgan en el Google Maps. Recuerdo, además, haber deseado poder ver Sherbrooke como veía Montreal, con Street View. Bueno, ahora se puede y es sencillísimo de utilizar.
Sólo deben ubicar Sherbrooke en el Google Maps y decidir qué es lo que quieren ver para arrastrar hasta el lugar elegido al hombrecito naranja en la esquina superior izquierda de la pantalla. Estarán, entonces, paseando por Sherbrooke como si estuvieran acá. ¡Ya podrán ver los lugares que les mencione! ¿No se animan a dar un paseo por el Parc Jacques Cartier o por el Centre-ville? Les dejo un videíto para que se animen a dar el paseo. Stay tuned

1 comentarios:
Tanna!!!!!!
No puedo creer haberte encontrado así!!!
Navegaba en el blog del amigo de un amigo mío y me perdí en sus tonterías. Luego, entré a su perfil y empecé a ver los Blogs que seguía. Algunos eran los más conocidos (BuscoNovia, 72 Palabras), había otros más insurgentes (ni siquiera sé qué significa esa palabra pero suena bien) y el último en su lista era uno llamado "ültima Parada: Sherbrooke". Como los anteriores que había visto eran poemas quemados o comentarios antisociales, me dije a mí mismo: "Seguro debe ser algo así este blog". Entré y vi lo del Street View en Sherbrooke. Volví a pensar: "Ah, Sherbrooke es un lugar. ¿Quién hace un blog sobre un lugar?". Bajé y vi la entrada anterior, la del primer mes. Fui entendiendo un poco más. Pensé por tercera vez: "Ah, es alguien que se ha mudado a Canadá y comparte sus experiencias. Qué chévere". Luego vi la foto del costado (en la misma entrada del primer mes) y mi cerebro se quedó procesando. Te juro que escuchaba los engranajes dentro de mi cabeza, chirriando. Pensé por última vez: "A esa chica yo la conozco". Y dije, en voz alta, "Es Tanna". En fin, que son casi las tres de la mañana de un sábado y me he quedado pegado a tu blog, leyendo las pocas entradas. Me he dado cuenta de que:
1. Nunca me despedí de ti formalmente. Tu última semana en la chamba estuve tan full que ni siquiera te recordé. Y luego me prometí escribirte y fue otra más de esas promesas que se acumulan en mi rincón de los pendientes. Por lo tanto, me despido formalmente: "Tanna, lo máximo con tu viaje. Que te vaya súper bien y has sido una de las personas más chéveres (entiéndase, interesante, entretenida, con buena vibra, piscis, etc.) que he conocido en mi vida en general y en COFIDE específicamente. Te deseo sinceramente lo mejor y, quién sabe, cuando defina de una vez qué quiero con mi vida, tal vez termine en Canadá también aunque sea de visita". Hecho, ya me siento más ligero.
2. A pesar de saber que te ibas, no sabía a dónde ni cuáles eran tus objetivos al hacerlo ni qué esperabas ni qué pasos habias hecho. Supongo que era porque conversábamos del día a día, de nuestra cotideanidad y no tanto del futuro brumoso. Y es por eso que amo las palabras escritas. Porque uno, frente a un papel o a un teclado, puede ordenar las ideas y puede decir tanto. Eso es lo que has hecho. Leer tu blog ha sido como tenerte al contado contándome qué tal te está yendo.
3. Soy totalmente antitecnológico en lo que se refiere a blogs. ¿Hay alguna forma de enterarme cuándo actualizas este blog? ¿Algo así como volverme seguidor o hincha? Si sabes y tienes tiempo, me avisas cómo se hace y así tendrás un lector más (no es como si te pagasen por cada persona que te lee, pero asumo que todos queremos que más gente nos lea).
4. El mundo es pequeño, las casualidades no existen, cada uno tiene un destino que cumplir (claro que, como no lo sabemos ex ante, improvisamos en el camino y sólo en retrospectiva todo cobra sentido) y hasta ahora estoy sorprendido de cómo, sin querer, llegué a tu blog.
Un abrazo enorme desde las nubes grises de Lima
Alfredo
Publicar un comentario