A ver, ¿cómo iba esto del método científico?
El método científico comienza cuando uno se cuestiona sobre algo: el comportamiento de un tornado, la propagación de un virus o las fluctuaciones de la inflación. El segundo paso, para no empezar a ciegas a buscar solución a la pregunta, sería empaparse del tema: revisar libros, revistas especializadas o entrevistar expertos. Tras el estudio del tema puede uno pasar al tercer paso , que sería formular una hipótesis, es decir, una explicación o solución tentativa basada en el conocimiento adquirido. El cuarto paso es la experimentación , que no es más que la comprobación de la hipótesis planteada. Por último se analizan los resultados obtenidos en el experimento, se valida o invalida la hipótesis y se obtienen conclusiones para finalmente comunicarlas al resto de la comunidad científica y, con suerte, contribuir en algo.
Bueno, nuestro proyecto de inmigración inició no con una sino con varias preguntas: ¿Dónde podemos obtener un mejor ratio calidad-precio en lo que refiere a educación para nosotros y nuestros futuros hijos?; vivimos muy felices en nuestro país ¿será posible ser aún más felices en otro?; nos gustan mucho n
uestras carreras y nuestros trabajos en Lima pero ¿hasta cuándo estaremos dispuestos a dedicar tantas horas del día a ellos?, ¿querremos sacrificar tiempo con nuestros hijos a cambio de éxito profesional y económico?; ¿cuando nuestros hijos nos pidan permiso para ir a una fiesta, o ir al colegio en bicicleta, se los daremos sin preocupación?; ¿bastará con que inculquemos en nuestros hijos respeto por las personas sin importar las diferencias de raza, credo, pensamiento, opción sexual o posición económica, o serán inevitablemente influenciados por una sociedad que no permite a las empleadas del hogar bañarse en el mar de ciertas playas?; ¿queremos seguir sintiendo pánico cada 5 años cuando haya que escoger a un nuevo presidente?, y muchísimas preguntas más que nos tenían algo inquietos.
Luego de haber revisado información sobre Quebec, conversado con amigos que tienen años viviendo allí y leer blogs de familias que inmigraron a esa provincia tenemos una hipótesis (o varias hipótesis, como prefieran verlo):
No hay país como el propio, uno lo quiere con sus defectos y virtudes, un poco como a la familia y vaya que al Perú le sobran razones para hacerse querer. Será imposible no extrañar nuestro maravilloso Perú y, sobre todo a las personas que dejamos, familia y amigos a los que tanto queremos y que nos quieren como somos. Sin embargo, vamos a Quebec (Sherbrooke, para ser exactos) porque, aunque creemos que económica y profesionalmente estaríamos mejor en Lima, pensamos que personal y “familiarmente” estaremos mucho mejor en Sherbrooke. Creemos que encontraremos una vida menos agitada que nos permitirá dedicar a la familia cantidad y calidad de tiempo. Creemos que viviremos con la tranquilidad de la seguridad de nuestros hijos y con la confianza de que reciben una buena preparación académica y atención médica independiente de cuál fuera nuestro nivel de ingresos. Creemos que nos será más fácil cumplir nuestro sueño de tener una familia grande. Creemos que encontraremos menor desigualdad entre las personas. Creemos que los cambios de gobierno no significarán cambios radicales cada 5 años. Creemos que estaremos expuestos a menos corrupción de las autoridades. Sabemos que nos vamos a morir de frío.
En exactamente 31 días (ver el countdown clock a la derecha) estaremos llegando a Montreal para luego manejar a Sherbrooke e instalarnos en nuestro nuevo hogar. Podríamos decir que en 31 días comienza la etapa de “experimentación” pero la intención de este primer post no ha sido la de decir que nuestro proyecto de inmigración es algo tan frío como un experimento científico, simplemente me pareció una buena manera de describir la aventura en la que nos embarcamos. Este blog, en consecuencia, no será un block de apuntes de data resultante del experimento sino más bien un diario o bitácora ya que este proyecto de vida es una aventura; a través de este blog conocerán más de mí, de mi esposo, Rodolfo, de nuestra mascota, Nike y, sobretodo de nuestra nueva vida. El objetivo principal del mismo es compartir, con quienes estén interesados, nuestra experiencia de integración a una sociedad distinta, postearé todo aquello que me parezca que puede ser de utilidad para quienes quieran inmigrar como nosotros y seguro una u otra cosita más que quiera compartir con ustedes. Los dejo por ahora con la promesa de retomar , a más tardar, el día mismo de nuestra partida.
Gracias por sintonizar, crucen los dedos porque podamos validar la hipótesis (todo menos la parte de la muerte por hipotermia) y stay tuned.

El método científico comienza cuando uno se cuestiona sobre algo: el comportamiento de un tornado, la propagación de un virus o las fluctuaciones de la inflación. El segundo paso, para no empezar a ciegas a buscar solución a la pregunta, sería empaparse del tema: revisar libros, revistas especializadas o entrevistar expertos. Tras el estudio del tema puede uno pasar al tercer paso , que sería formular una hipótesis, es decir, una explicación o solución tentativa basada en el conocimiento adquirido. El cuarto paso es la experimentación , que no es más que la comprobación de la hipótesis planteada. Por último se analizan los resultados obtenidos en el experimento, se valida o invalida la hipótesis y se obtienen conclusiones para finalmente comunicarlas al resto de la comunidad científica y, con suerte, contribuir en algo.
Bueno, nuestro proyecto de inmigración inició no con una sino con varias preguntas: ¿Dónde podemos obtener un mejor ratio calidad-precio en lo que refiere a educación para nosotros y nuestros futuros hijos?; vivimos muy felices en nuestro país ¿será posible ser aún más felices en otro?; nos gustan mucho n
uestras carreras y nuestros trabajos en Lima pero ¿hasta cuándo estaremos dispuestos a dedicar tantas horas del día a ellos?, ¿querremos sacrificar tiempo con nuestros hijos a cambio de éxito profesional y económico?; ¿cuando nuestros hijos nos pidan permiso para ir a una fiesta, o ir al colegio en bicicleta, se los daremos sin preocupación?; ¿bastará con que inculquemos en nuestros hijos respeto por las personas sin importar las diferencias de raza, credo, pensamiento, opción sexual o posición económica, o serán inevitablemente influenciados por una sociedad que no permite a las empleadas del hogar bañarse en el mar de ciertas playas?; ¿queremos seguir sintiendo pánico cada 5 años cuando haya que escoger a un nuevo presidente?, y muchísimas preguntas más que nos tenían algo inquietos. Luego de haber revisado información sobre Quebec, conversado con amigos que tienen años viviendo allí y leer blogs de familias que inmigraron a esa provincia tenemos una hipótesis (o varias hipótesis, como prefieran verlo):
No hay país como el propio, uno lo quiere con sus defectos y virtudes, un poco como a la familia y vaya que al Perú le sobran razones para hacerse querer. Será imposible no extrañar nuestro maravilloso Perú y, sobre todo a las personas que dejamos, familia y amigos a los que tanto queremos y que nos quieren como somos. Sin embargo, vamos a Quebec (Sherbrooke, para ser exactos) porque, aunque creemos que económica y profesionalmente estaríamos mejor en Lima, pensamos que personal y “familiarmente” estaremos mucho mejor en Sherbrooke. Creemos que encontraremos una vida menos agitada que nos permitirá dedicar a la familia cantidad y calidad de tiempo. Creemos que viviremos con la tranquilidad de la seguridad de nuestros hijos y con la confianza de que reciben una buena preparación académica y atención médica independiente de cuál fuera nuestro nivel de ingresos. Creemos que nos será más fácil cumplir nuestro sueño de tener una familia grande. Creemos que encontraremos menor desigualdad entre las personas. Creemos que los cambios de gobierno no significarán cambios radicales cada 5 años. Creemos que estaremos expuestos a menos corrupción de las autoridades. Sabemos que nos vamos a morir de frío.
En exactamente 31 días (ver el countdown clock a la derecha) estaremos llegando a Montreal para luego manejar a Sherbrooke e instalarnos en nuestro nuevo hogar. Podríamos decir que en 31 días comienza la etapa de “experimentación” pero la intención de este primer post no ha sido la de decir que nuestro proyecto de inmigración es algo tan frío como un experimento científico, simplemente me pareció una buena manera de describir la aventura en la que nos embarcamos. Este blog, en consecuencia, no será un block de apuntes de data resultante del experimento sino más bien un diario o bitácora ya que este proyecto de vida es una aventura; a través de este blog conocerán más de mí, de mi esposo, Rodolfo, de nuestra mascota, Nike y, sobretodo de nuestra nueva vida. El objetivo principal del mismo es compartir, con quienes estén interesados, nuestra experiencia de integración a una sociedad distinta, postearé todo aquello que me parezca que puede ser de utilidad para quienes quieran inmigrar como nosotros y seguro una u otra cosita más que quiera compartir con ustedes. Los dejo por ahora con la promesa de retomar , a más tardar, el día mismo de nuestra partida.
Gracias por sintonizar, crucen los dedos porque podamos validar la hipótesis (todo menos la parte de la muerte por hipotermia) y stay tuned.

1 comentarios:
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